diumenge, 18 de juliol de 2010

HALLADA LA MOMIA DEL MONARCA PEDRO EL GRANDE

Los restos de Pedro el Grande (1240-1285), monarca de la Corona de Aragón cuyos despojos son los únicos de la dinastía que nunca han sido profanados, han sido localizados intactos en una tumba en el monasterio de Santa Maria de Santes Creus (Tarragona). El excepcional hallazgo lo ha realizado un equipo de arqueólogos de la Generalitat y coincide con la celebración del 850 aniversario del complejo cisterciense.

Los restos de Pedro el Grande, hijo de Jaime I y figura clave en la historia de la Corona, se encuentran en un sarcófago de piedra y los investigadores confirman que el enterramiento se conserva en su estado original. Los despojos humanos, aparentemente embalsamados, están cubiertos por un tejido y una especie de casco cubre el cráneo del monarca. Pedro el Grande, III de Aragón, I de Valencia y II de Barcelona, fue también rey de Sicilia durante un mandato clave en la historia de la Corona (1276-1285). Sus restos permitirán esclarecer las causas de la muerte del rey así como la autenticidad de los restos de Jaume I el Conquistador (1208-1276), su padre enterrado en el monasterio de Poblet con dos cráneos de características similares en el mismo sarcófago.La Generalitat analizará el ADN de Pedro el Grande para determinar sus características físicas y genéticas, así como su dieta alimentaria. También reconstruirá el rostro del monarca. Los técnicos han accedido al sarcófago de Pedro el Grande mediante la introducción en el mismo de una cámara, un sistema no intrusivo que ha arrojado las primeras imágenes del cráneo del rey.

Pedro el Grande fue el primer monarca de la Corona en recibir sepultura en el monasterio de Santes Creus y mediante el rito europeo, lo que implicó embalsamar el cuerpo y ha permitido la conservación prácticamente
virgen de la momia del monarca. Los trabajos también han confirmado que el cuerpo fue enterrado con abundantes sustancias aromáticas florales, cómo solía hacerse en la época. Pedro el Grande permitió consolidar la expansión la expansión de la Corona de Aragón por el Mediterráneo iniciada por su padre, Jaime I. También pacificó el territorio de la Corona, amenazados por las últimas revueltas árabes y la expansión de la monarquía francesa, que llegó a tomar Girona en 1285. La expulsión de las tropas del francés Felipe III fue la última gran victoria de Pedro el Grande, lograda meses antes de fallecer. Su muerte se celebró con el primer funeral de la realeza realizado en el Monasterio de Santes Creus, abadía cisterciense del siglo XII que supone una de las joyas de las construcciones medievales en Cataluña. Además de la tumba y el mausoleo de Pedro el Grande contiene los restos de su hijo, Jaume II, y la esposa de éste, Blanca d'Anjou. Ambos restos, a diferencia de los descubiertos ahora, han sido profanados en diversas ocasiones.

Pedro el Grande medía 1,73 metros y tener buena salud, según los primeros análisis tras la apertura del sarcófago

Meses después de descubrir que en el interior del sarcófago real del monasterio de Santes Creus había los restos intactos del rey Pedro el Grande, hijo de Jaime I el Conquistador y el monarca responsable de la
expansión de la corona catalano-aragonesa por el Mediterráneo, los responsables de las investigaciones, junto con el consejero de Cultura, han explicado que han encontrado una vez abierto el sarcófago. Según han explicado, los restos de Pedro el Grande se han encontrado parcialmente momificados, es decir, que fue embalsamado, como era habitual con las figuras reales de la Europa de la época. La apertura del sarcófago indica también que Pedro el Grande era alto para la época, ya que medía 1,73 metros, y tuvo buena salud.

La Consejería de Cultura y el Museo de Historia de Catalunya han presentado los resultados preliminares de la extracción del cuerpo de Pedro III el Grande, que ha aparecido semiembalsamado. La apertura de la tumba forma parte del conjunto de actividades para conmemorar los 850 años del inicio de la construcción del monasterio de Santes Creus. El proceso de extracción y el traslado al centro de restauración de Valldoreix ha sido laborioso.

De momento, se ha descubierto que el rey medía 1,73 metros, Una altura elevada para la época en que vivió, entre el 1240 y el 1285.

No se han encontrado tesoros, pero entre los restos momificados se ha encontrado un fardo que contenía un manojo de pelo cortado, supuestamente del rey mismo, y que formaría parte de un rito funerario. Los investigadores aseguran que, del estado del cuerpo, se desprende que Pedro el Grande tuvo buena salud, No sufrió penurias y "hizo una vida de rey". Los expertos han descubierto también que en el segundo entierro le cortaron los pies porque no le cabían en el nuevo sarcófago.

Ahora esperan que elanálisis del ADN y la buena conservación del cráneo permitirán reconstruir la dieta, las
enfermedades e incluso la cara, ya que disponen de suficiente tejido facial para reconstruir los rasgos. Este análisis del ADN debe ayudar también a averiguar a quién pertenecen los dos cráneos hallados en la tumba de su padre, el rey Jaime I, el monasterio de Poblet.

El conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserras, ha destacado que los estudios darán visibilidad en la figura del rey Pedro el Grande, de gran vocación europea y mediterránea, y al peso de Cataluña en la época. Estos descubrimientos permitirán, además, saber cómo se vivía en aquella época.

Los trabajos de investigación continuarán todavía a lo largo del 2010

Pedro III el Grande, guerrero y trovador

Hijo de Jaime I y Violant de Hungría, nació en Valencia en 1240, estaba destinado a ser el heredero de su padre en Cataluña desde los 3 años, diez años después comienza a utilizar el título de heredero de Cataluña y a los 18 años es nombrado procurador general.

Como gobernador del Principado, su gestión se caracteriza por la determinación contra las sediciones de los nobles rebeldes en Cataluña y Aragón, y en este contexto tuvo lugar el asedio y la toma del castillo de Hostoles (1258).

En 1262, debido a la muerte del infante Alfonso, pasa a ser también heredero de los reinos de Aragón y Valencia, pero no de las Baleares y los condados de Rosellón y Cerdaña, que fueron heredados por su hermano Jaime. Este hecho que desagradó el infante Pedro, y fue elorigen del futuro enfrentamiento entre los hermanos. Ese mismo año, contrae matrimonio con Constanza de Sicilia, con quien tuvo seis hijos.

Pere II el Gran, fill de Jaume I, va ser un monarca guerrer, però també un bon trobador.La vida de Pedro III el Grande estará siempre marcada por los conflictos bélicos, y el año 1275 debe reducir una revuelta de nobles catalanes y aragoneses encabezada por su hermano de sangre Fernán Sánchez Castro, que acabará sofocante. Fernando es tomado mientras huía y ahogado en un río. Un año más tarde es coronado como monarca en Zaragoza.

Como rey, pacificarà su país derrotando las revueltas moriscas de Al-Azraq en tierras valencianas tras conquistar en 1277 la ciudad de Montesa. Esta tregua en el Reino de Valencia, le permite enfrentarse a una liga de barones rebeldes del Urgell, el Pallars y Foix, lucha que acaba con victoria del monarca catalán en el sitio de Balaguer, en el que es decisiva la actuación de los Balaguer, que se rinden al monarca.

En términos de política exterior, tejió una sofisticada red de relaciones. Casó a su hija Isabel con el rey Dionisio I de Portugal, además, prometió su primogénito Alfonso con la princesa Leonor, hija de Eduardo I de Angaterra. A través de estos matrimonios pretendía neutralizar sus vecinos del Atlántico. De cara a los vecinos mediterráneos, estableció buenas relaciones con Pisa y Génova, y a pesar de estar enfrentado con los franceses por el control de Sicilia, tenía el favor del papa Nicolás III en este asunto y de los nobles y prohombres sicilianos.

Por el sur, estableció buenas relaciones con el reino nazarí de Granada y los mariniedes de Fez, lo que favoreció mucho al comercio catalán. Además, dominaba algunas islas de la costa de Túnez y favoreció relaciones de paz con los estados musulmanes.

Pero estas alianzas no le permitieron tener un reinado en paz. Los grandes enemigos de Pedro el Grande fuiste siempre los Anjou, que le disputaban el control de la isla de Sicilia y que la invadieron en 1266 con el beneplácito del papa Clemente IV, favorable a la familia francesa. Años después, la elección de un nuevo Papa enemigo de los Anjou y el levantamiento popular de los sicilianos en 1282, llamado las Vísperas sicilianas, Pedro el Grande se decide a emprender la conquista de Sicilia, y parte en barco hasta la costa tunecina, desde donde esperaba invadir la isla. Después de unos meses la expedición catalana desembarca en el puerto de Trapani, con el beneplácito de los sicilianos. Pero la ambición de Pedro el Grande no se detiene aquí, y prosigue su viaje y ocupa Malta, Gozo y Djerba, lo que convertía Cataluña en señora del Mediterráneo occidental.

Entre conflicto y conflicto, en el año 1283 en las Cortes de Tarazona los protestatarios aragoneses, agrupados en la Unión aragonesa, presentan al rey numerosas peticiones recopiladas en el Privilegio de la Unión. Estas peticiones, una vez aceptadas, se convierten en la base del constitucionalismo catalán, y son la base del derecho municipal y del derecho público en Cataluña y un precedente en Europa, ya que establecen un funcionamiento regular de las Cortes y les da también el poder de legisladores.

Un año más tarde, el Papa Martín IV excomulga Pedro el Grande y organiza una cruzada contra Cataluña junto con los franceses. Estos, ayudados por el hermano de Pedro, el rey Jaime II de Mallorca, que les ayuda a penetrar en Cataluña, se detienen en Girona, que resiste el asedio. El sacrificio de la ciudad hace posible la llegada de Roger de Llúria y sus naves desde Sicilia, que derrotan la flota francesa. Tras la derrota de los barcos franceses, estos se han de batir en una desastrosa retirada.

Una vez expulsados los franceses, Pedro III se dispone a hacerse de nuevo al mar a castigar a su hermano, pero cae enfermo de camino al puerto y muere a los 45 años en Vilafranca del Penedés la noche del 10 al 11 de noviembre de 1285 .

La vida de Pedro el Grande no estuvo sólo marcada por las batallas, el monarca fue un gran aficionado a las letras y un buen trovador. Destacan sus coloquios en verso, sostenidos con Pedro Salvaje, continuado por el rey y cerrados por cuenta Roger Bernat III de Foix y el trovador Bernat de Auric. En estos coloquios, Pere rememora sus batallas y revive el viejo patriotismo de los trovadores con un llamamiento al pueblo occitano.