diumenge, 18 de juliol de 2010

VESTIMENTA Y MODA EN EL SIGLO XIII

Uno de los inventos más importantes en el inicio de la EM fue la cota de malla que se desarrolla desde los siglos X a XIV, y los tejidos de punto.
Los bárbaros introducen la costumbre de llevar calzones, pegados a la pierna, bordados y adornadas, ahora las túnicas empiezan a tener mangas más largas. Las capas de lana rectangulares (clámides) se hacen más amplias. Los bárbaros usaban dos colores, uno en el lado izquierdo, y otro en el derecho.
El Bizancio aporta lujo y gran variedad de telas, seda y ricos bordados en oro y piedras preciosas.
Aparecen los mantos en forma de capas, eran símbolos de status además de proteger del frío, en color oscuro significaban el duelo de la persona que lo portaba.
A la llegada de los árabes se comienzan a utilizar nuevas telas, e imponían su moda a los pueblos que dominaban, consistía en pantalones anchos (zaragüelles), faja, turbante y túnica abotonada y ajustada (aljuba, vestidura morisca, especie de gabán con mangas cortas y estrechas), faja turbante y gorro semicónico
Los españoles al iniciar la reconquista, comienzan a utilizar la camisa como ropa interior y encima varias túnicas superpuestas, que terminaban con el brial.
Las novias llevaban el mejor vestido que tuvieran independientemente del color que fuera, tejidos de algodón y lino.
Las mujeres más pudientes solían llevar tres o 4 prendas:
Ropa interior: la camisa, hasta los pies ellas y ellos hasta la rodilla, el tejido de lino, sin adornos hasta evolucionar en el barroco con ellos, las mangas y los cuellos sobresalían del vestido principal, y las bragas, que eran como unos pantalones, a estas se sujetaban las calzas (como nuestras medias pero de paño o de cuero y por lo general muy elevadas y de variados tamaños), que cubrían las piernas desde el tobillo hasta la rodilla por medio de unas correas entrelazadas.
Ellos llevaban calzones podían ser de tela, similares a un pantalón actual .
Encima de las sayas, se ponía el brial (sujeto con pasadores)que es el vestido de seda o de cualquier tela costosa y rica que usaron las mujeres ceñido a la cintura y bajando en redondo hasta los pies, mucho más largo que la saya, aunque ambos tenían la misma hechura. También se llamó así al faldón de seda o tela que traían los hombres de armas desde la cintura hasta encima de las rodillas. Para ajustar estás prendas se abren por los costados y se encordan. Las mangas anchas y más cortas que las interiores, decoradas con perlas y pasamanería. Las clases altas se adornaban también con un cinturón, el cual era muy largo llegando a los tobillos, estaban engarzados con piedras preciosas.
El pellote era una especie de vestido largo y abrigado ya que se forraba habitualmente con piel de conejo. Las cabezas eran adornadas con sombreros cilíndricos o birretes.
La cota estaba cubierta por otra prenda, el SURCOTTE o sobrevesta, que podía ir sin mangas o con ellas y estaba confeccionada en tejidos más lujosos que la cota, además solía ir lujosamente forrada.
A finales del XIII, principios del XIX, esta prenda va evolucionando de forma, se acorta por delante y se transforma en una prenda abierta (como un chaleco largo) y su uso duraría mucho tiempo.
Calzado: sandalias, zuecos y borceguíes (como botas militares), y los zapatos muy puntiagudos e incluso las mismas calzas, que a menudo llevaban adheridas al pie unas suelas puntiagudas y largas según la clase social, no todos llevaban calzado, a partir del siglo XIV y XV hasta el XVII evolucionan los altos chapines (especie de chanclos con corcho muy grueso sobre la suela), que los llevaban las señoras elegantes.
Ambos sexos usaban una especie de zapatillas abiertas fabricadas con cuero, de cabra para las clases más adineradas, o de vaca para el común de la población. A veces, los hombres llevaban botas.
En la cabeza, crespinas, que empezaron siendo para la nobleza, y poco a poco pasó a llevarse debajo de las armaduras y utilizado en tosas las clases sociales para el frío. Las mujeres esperaban a casarse para cubrirse el cabello, como símbolo de modestia y caridad cristiana, se casaban con 15 años o incluso antes. El pelo lo llevaban o bien suelto, o en dos trenzas, también llevaban tocados a los que a veces se les añadía una redecilla de pelo, un velo, una corona…La soltera podía llevar además guirnaldas de flores (la corona virginal).
Los hombres y los niños solían llevar además de las crespinas una especie de capuchas llamadas Hood.
De abrigo se utilizaban prendas de lana, mantos, capas estas se denominan COTAS y eran más largas en la mujer, normalmente se confeccionaban en lana, aunque también los había, como por ejemplo el BRUNETTE, que provablemente fuera de seda,y los albornoces, de imitación arábiga, que era otra capa cerrada hacia el pecho pero abierta y de gran vuelo por abajo y en los últimos siglos de la época se acortaron la capa y los sobretodos que antes llegaban hasta los talones.
Los botones se utilizan desde la prehistoria, pero se empiezan a fabricar en serie en en siglo XII. Durante la edad media eran de cuerno y de cristal. Siempre presente en el vestuario masculino.
Los guantes. En los siglos XII y XIII, Italia, Francia y España rivalizaron en la industria del guante. Se fabricaron guantes perfumados con aceite de jazmín, ámbar, aceite de cedro, azahar y rosa, que estuvieron de moda durante mucho tiempo.
Entre los hombres, la idea del reto se asociaba siempre al acto de arrojar el guante.
En la Edad Media no se permitía que una persona tuviera sus manos enguantadas en presencia de un superior.
Los labradores utilizaban guantes de tres dedos.
Los laicos llevaban una prenda en la cabeza, parecida a una capucha llamada AUMUSSE cuando estaban fuera de casa.
Nace un nuevo tipo de mujer: la religiosa.
La ropa de los nobles era envidiada y copiada más mal que bien por la gente del pueblo, que la hacía como podía.
La vestimenta se adecua mucho a las necesidades laborales y al bolsillo de cada uno de los habitantes de un pueblo.
La ropa era algo importante que pasaba de padres a hijos y se recosía múltiples veces. Así que una familia podía utilizar ropajes de sus abuelos y estaban muy agradecidos por ello. Los colores pardos, grises, marrones, naranjas, era lo que predominaba. Tejidos muy bastos, que taparan bien en invierno y en verano, ya que el sol de justicia trabajando en el campo de sol a sol era mortal.
La vestimenta de las aldeanas nunca eran largos (en la nobleza y en la gente pudiente, tenían que bailar dando pasos hacia atrás para no pisar el vestido) lo llevaban a un palmo por debajo de la rodilla, para que no molestase al faenar.
Una curiosidad, tenían la costumbre de guardar el dinero atándolo con un nudo en los bordes de la camisa